domingo, 24 de febrero de 2008

¿Son necesarios los departamentos de innovación?


Esta finalizando febrero en Buenos Aires y como no he escrito demasiado en el último tiempo he tenido la oportunidad de pensar en algunos temas relacionados a innovación. Uno de ellos son los departamentos de innovación que se encuentra actualmente en muchas organizaciones especialmente en las focalizadas en el consumo masivo.
Una persona que respeto mucho y que ha trabajado en algunas de las organizaciones más importantes de la Argentina me ha disparado un pensamiento: "¿Por qué se crean posiciones que antes estaban repartidas en toda la organización?".
Es una excelente pregunta: Si uno piensa brevemente al respecto se da cuenta que ese razonamiento tiene un fundamento válido. ¿Al crear una posición que centraliza las tareas de innovación no le negamos al resto de la organización la oportunidad de "ser innovadores"? Por otro lado, muchas veces los equipos de innovación vienen de marketing o R&D por lo que no se llega a una visión de la innovación que integre HR, procesos, finanzas, etc.
Al mismo tiempo, me considero un entusiasta (y un seguro defensor) de la idea de que existan chief innovation officers o departamentos de innovación en las organizaciones porque permite poner a la innovación en la estrategia central.
Rebatiendo el pensamiento de la persona que les comenté, diré lo siguiente: Considero que la innovación es una disciplina reciente, pienso que antes existía el R&D, personas que adoptaban el lugar de inventores o desarrolladores de productos o procesos. Se ha pensado siempre que la posibilidad de "inventar" es casi una cualidad "alquímica", digna del azar.
La innovación es una disciplina, por suerte, en evolución. Por lo cual, los departamentos de innovación no asumirían el lugar de los "edison" o los "da-vinci" porque estos últimos no desarrollaban su actividad en organizaciones directamente, aunque las mismas se beneficiaran de su obra ciertamente.
La innovación en sí, está evolucionando de los individuos a los equipos y de los equipos a las redes organizacionales, sin excluir ni a los primeros ni a los segundos. Se encuentra en el punto donde las disciplinas se complejizan y comienzan a especializarse en varias ramas (innovación en procesos, Desarrollo de competencias creativas, generación de modelos estáticos y dinámicos, generación de redes de innovación, entre otras posibles ramas).
Bienvenidos a un mundo más que interesante donde las organizaciones tienen la posibilidad de innovar gracias a los Da Vinci, los edison, los chief innovation officers y porque no, cualquiera que desee mejorar la propuesta de valor interna o externa en el lugar que desarrolla su actividad.
Sigamos conversando.